…una historia que hoy no será contada.
Las cosas cambian. A veces uno piensa que la desintegración de la moral en forma de ver ininterrumpidamente tres veces las 9 temporadas de Seinfeld puede dejarnos algún sabor de boca doloroso, como sería no poder ya jamás tener un pensamiento que refleje algo de ética.
Eso es tan cierto como que tengo calor en este momento.
Sepan, inmundas ratas, que ya no tengo ordenador de verdad y ahora tengo una notebook que tiene un sempron y una cantidad que no pienso repetir de memoria ram. Lo que si, lo tengo conectado a dos monitores y soy re h4x0r pr0n de la vida 1337z0rd.
Las cosas se mantienen como siempre: la gente sigue siendo extraña y me trata de cosas que no soy, los siguen cagando y siguen festejando que gracias a dios la montonera K no se mete con las empresas que los cagan y los que quieren a la fascista K siguen festejando como con tres medidas de mierda se sigue haciendo la boluda con las cosas que realmente importan.
Como dije, todo se mantiene igual: sigue siendo escéptico de que alguna vez algo va a ser mejor.
Pero otras cosas si mejoran, como la inteligencia intrapersonal. En realidad no mejoró en lo absoluto, simplemente encontré a alguien que me soporta, lo cual está muy bueno.
En fin, como dijóse alguna vez el cantante de aquella banda de rock que supo alegrar a los pequeños niños de la selva, el Pity: todo sigue igual, todo sigue igual en Glew, algunas veces pasa bien el tren, y otras todo mal.
Tortuga con llavero. Trenes a Burzaco, destino Korn.
Cada vez más al borde de hacerme hombre y afrontar mi destino de Stand-up, decidí ponerle un fin a mentirle a los demás, de onda, y de mentirme a mi mismo y me compré una pedalera para la guitarra, la cual es y será hoy y para siempre el cosito ese del cual emergen sonidos que no comprendo y ni espero comprender, porque lo mio es el rocanrol cabeza.
Y ese amor por el rocanrol cabeza se expresa en yo ahora bajando un cd de los ratones paranoicos.
Pero no todo son mariposas en este universo. A veces son cucarachas, a veces son hormigas, a veces son gatos y otras son jirafas completamente pasadas de metadona.
Es decir, esta entrada está completamente vacía de contenido y así será publicada en la “nube”, como dice la gente extraña que está en internet y usa twitter y facebook.
Me voy no sin antes decir que nunca quise estar acá.
Disney.