¿Dónde está el lugar al que todos llaman cielo?
Si nadie viene hasta aquí
a cebarme unos amargos como en mi viejo umbral
¿Por qué habré venido hasta aquí, si no puedo más de soledad?
Ya no puedo más de soledad.
Su anillo lo inmuniza contra el peligro,
pero no lo proteje de la tristeza.
Surcando la galaxia del Hombre,
ahí va el Capitán Beto, el errante.
Es claramente una actitud soberbia citar ese fragmento.
Quién puede negar que Spinetta es un genio? Ya casi ni quedan imbéciles, más allá de los dos o tres pseudo bolcheviques que no pueden evitar confundir lo más simple, que no acepten la genialidad del ruloso facho este.
Tengo una ganas terribles de dormir como 24 días parando solamente para poner una capítulo de Seinfeld y volver a entender que en este universo está bien que de todo se haga un chiste, porque tomarte las cosas en serio te da Cáncer.
Lo mio no es y nunca será el arte, porque el arte es una cosa rara que me da vergüenza. A algunos les fascina lo raro, y está bien, mientras sean felices y no me rompan los huevos yo los dejo que hagan lo que quieran.
Pero yo no puedo, a mi me encanta la normalidad, lo más normal, lo más mundano, lo más común es para mi la genialidad.
Ver un matrimonio de viejos tomando mate en la puerta de su casa, y que ella se ría como si tuviese 15 años cada vez que él hace un chiste como si nunca hubiese podido superar los 12.
Eso es arte, y esa es la genialidad de spinetta. Claro que para el arte se requiere de cierta sensibilidad que no todos pueden darse el lujo de tener. Algunos la tienen en si mismos, a otros se nos regaló una cerradura para ver acotadamente de que se trata, aunque siempre nos perdemos el panorama completo, otros la fuerzan tanto que convierten lo que tocan en artefactos, y otros simplemente no tienen idea de lo que hablo y probablemente me digan que lo que digo es de puto y que me quiero hacer el rarito.
Claro que quizás ese viejo cagó a esa vieja cuantas veces pudo, o quizás ella fue. Claro que quizás pasan hambre todos los días y ese mate hace las veces de merienda y cena más de una vez por semana.
Pero no es el análisis psicobolche el que hace al arte, eso no es más que solo una lente para poder darle un sentido, lente que suele ser forzada.
Esa risa de vieja es arte porque transmite algo más, algo que tiene la capacidad de conmover no desde el conocimiento, sino desde un otro lugar donde la razón no tiene voz ni voto, y cuando entra disfrazada arruina la fiesta para todos.
La genialidad de spinetta no está en que dijo “Vi tantos monos, nidos, platos de café”, sino en el tono de voz al repetir el “platos de café”. No está en ese acorde impronunciable sino en “Hoy te amo ya”, pero no está en “y ya es mañana” sino en el si bemol.
El conjunto hace a las sensaciones, y el poder de generar una sensación es del arte. Y es solo en la normalidad, en lo mundano y en lo común donde se pueden crear sensaciones. Lo excéntrico, lo extravagante puede generar estímulos racionales pero nunca puede generar una sensación apta de ser percibida a través de lo que es sensible.
En fin, este posteo no tiene ningún sentido, ni tiene introducción o desenlace, menos que menos un desarrollo. Tampoco tiene mucho sentido que digamos y, sinceramente, si me preguntás si estoy de acuerdo me hago el boludo y te digo “y es como todo”, porque realmente no me interesa. Pero es una digna reflexión de inodoro, de esas que como un buen pan duro engañan a una clase de hambre para la cual no tenés comida.
O como dirían algunos: paja mental para no tener que pensar en serio por un rato. Ya lo dije al principio, pensar en serio da Cáncer.
Me voy a ver una peli para ir mañana al trabajo bien dormido y que el ciclo de todo siga su curso. Es como el gimnasio, te ponés manija el día que sabés que está cerrado y empezás la dieta el lunes. Pero justo ese lunes había asado, así que a la mierda con la dieta, engordás otros 10 kilos porque para el martes te olvidaste y pasaron 3 meses más, y cuando te querés dar cuenta te pegaste un tiro en la nuca sentado en un anden de retiro porque te consumiste la cabeza pensando que harías vos si estuvieses en Gran Hermano y, después de 4 meses de no ponerla, el que es puto te ofrece tirarte la piola abajo de la sábana. O su similar para los mortales: porque siempre sos the last orejon of the tarr.